"No más partidos, no más autoridad, libertad absoluta del hombre y del ciudadano: esta es mi profesión de fe social y política".

Pierre Joseph Proudhon

miércoles, 11 de julio de 2007

Lo que hace tiempo quería decir...

Esto lo tuve que haber escrito en diciembre, pero preferí hacerlo ahora para no expresarme de forma arrebatada.
Como todo el mundo se enteró (literalmente todo el mundo), murió hace meses el ex-general Augusto Pinochet, lo que conmocionó a este país aún dividido por las heridas que dejó su legado.
Hacer una visión histórica de qué pasó que Chile vivió tantos años bajo el terror y la opresión, vemos por un lado como la Derecha recuerda los hechos de forma distinta a la Izquierda y bla bla bla. Aun existe mucho resentimiento de ambas partes para expresarse sobre esto. Eso no me quita decir que se debe hablar de Dictador y de Golpe de Estado, eso es lo que fue y no lo que nos quiere presentar la Derecha. No me quiero referir más al ámbito historiográfico, para eso lean el "manifiesto de Historiadores".
Lo que quiero expresar es mi extrañeza es que se admire a un personaje que causó el genocidio más grande de toda nuestra historia. Gente que se dice decente, con buenas costumbres, de religión católica apostólica romana lo apoye.
¿En qué parte de la Historia perdimos el camino?
¿Por qué se llega a odiar, a tal extremo de alabar a un asesino que causó daño a gran número de personas?
Se puede decir "él hizo grande a nuestra economía", "nos dio seguridad", "nos salvó de la crisis", o lo peor: "mató a esos perros marxistas-leninistas". ¿Eso les hace sentir orgullo? Nos introdujo violentamente a un sistema neoliberal donde la desigualdad es más grande que en otras épocas, le dio seguridad a una parte de chilenos, pues la otra seguía sufriendo las invasiones de fuerzas militares a sus poblaciones para desaparecer a padres de familias, hijos, hermanos, etc.
Insisto: ¿Esto es motivo de orgullo para ustedes?
Se podrá decir que fue "el personaje del siglo", pero comparado al nivel de Hitler o Stalin por su afán genocida y represor.
Claro, "él nos salvó" e intervino la economía. Ahí veo cómo la gente vende su moral por un pedazo de pan (mejor dicho, por el bienestar de sus empresas, de sus tierras y de su capital, mientras que a los demás se les enajenó haciéndoles pensar que estaban siendo "salvados".
¿Cómo pueden justificarlo?
Aún no me explico cómo se llegó hasta ese nivel de odio.
Ellos podrán decir: "ustedes (refiriéndose a todos los de izquierda como comunistas) mataron 100 millones y se quejan por 5 mil. Faltó que murieran ustedes" o "no sean resentidos sociales, si esto ya está en el pasado", "con Allende era mucho peor la situación" y toda clase de seudo-argumentos para defenderlo.
El punto es el siguiente: Se podrá ser de derecha, se podrá pensar distinto, tener otra visión de la vida, pero NADA justifica defender a un dictador genocida. Verdaderamente siento lástima por esas personas, que tienen el corazón podrido por alegrarse de tanta muerte, dio pena verlos llorando su muerte, no pena por la situación, sino porque existan personas así.
Otro punto lo conforman quienes son "del otro bando", quienes sufrieron la represión y la brutalidad. Ellos también tienen odio, lucharon por los Derechos Humanos y salieron a celebrar la muerte de este... tipo.
¿Es eso malo?, creo que sí, pero no los culpo.
Ese día fue la catarsis que esperaban. Vieron como la "justicia divina" se llevaba al representante de la tortura y la muerte y abrieron la champaña que tenían guardada para la ocasión. Sin embargo, no hay que caer en su juego, ellos ya están mal y la Historia los juzgará como la ruindad que son, pero a pesar de todo no hay que celebrar la muerte de alguien. Hay que demostrarle que tenemos alma, sentimientos nobles y un mundo nuevo en los corazones, que no somos resentidos ni mierda marxista ni delincuentes ni vándalos ni nada que ellos nos quieran llamar. Somos mejores que ellos y más adelante nos tocará reír otra vez a nosotros (muy pasional? me da lo mismo)
Por último, solo deseo algo: que el odio que impide vernos a la cara de una vez desaparezca.
Molesta ver gente que no nació en esa época esté dividida por esto. En el fondo, somos humanos y la Tierra es una sola. Somos iguales en derecho y merecemos que no nos discriminen, en especial por divisiones políticas. Aceptar al otro no es ser amarillo, sino reconocer su condición de igual. Si se pide igualdad, hay que empezar a practicarla, no a pedirla.
Espero sinceramente que cuando mi hijo sea grande no tenga este odio por alguien que murió cuando él no estaba en planes de venir siquiera.
Es hora ya.

3 comentarios:

  1. es cuático leer esto, pero es verdad. da lata ver-escuchar, a personas que dan un visto bueno a Pinochet, sólo porque "salvo la economía". pero es ahí donde se ve a ese Homo Economicus... no se le puede apelar, por muy "católicos" que sean... total para ellos, "todo tiene su precio".

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  2. es verdad como hay personas que apoyan la violencia la represión, para justificar un gobierno, para avalar sus beneficios economicos, ¿donde esta la humanidad del mundo?, esta cada vez se nos fuga, pues quedan muy pocas personas con sentido social que piensan que pueden lograr un cambio.
    si al fin y al cabo somos parte de un sistema que no nos gusta, pero hay que decirlo no hacemos nada para cambiarlo, formamos parte de este sistema, como parte de la sobrevivencia, se nos estan terminando los ideales o sobrevivimos, haciendo contrastar nuestro discurso, con lo que hacemos.....

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  3. interesante...
    como siempre..

    rescato la ùltima parte...
    debemos partir por cambiar nosotros...
    sentirnos iguales y hacer desaparecer las diferencias que existen hace tantos años...

    no odio a nadie, y respeto cualquier opinión aunque no la comparta...

    creo que eso es lo que vale...
    y asi, de a poquitito estaremos cambiando el mundo...


    un abrazo amigo

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